Descubre la historia y las reglas del famoso juego del solitario

Una bola salta sobre su vecina, aterriza en un agujero vacío y la vecina desaparece del tablero. Este gesto simple resume el solitario, un juego de reflexión practicado en solitario cuyo principio no ha cambiado casi nada en siglos. Detrás de esta mecánica elemental se esconde una historia rica, dos formatos de tablero distintos y una segunda vida digital que pocos jugadores sospechan.

Solitario de bolas o solitario de cartas: dos juegos, un mismo nombre

La palabra “solitario” designa en realidad dos familias de juegos muy diferentes. La primera, la más antigua, se juega en un tablero perforado con agujeros con bolas o clavijas. La segunda, a menudo llamada “paciencia”, utiliza un mazo de cartas clásico y se practica en columnas sobre una mesa.

Las reglas, los soportes y las estrategias no tienen nada en común. Su único punto de encuentro: los dos se juegan sin adversario. Este detalle explica por qué comparten el mismo nombre en varios idiomas.

Para profundizar en las mecánicas propias de cada versión, el juego del solitario en Bertrand Barré detalla las diferencias entre el tablero de bolas y la paciencia de cartas.

En este artículo, se abordan los dos formatos: el solitario de bolas primero, luego la paciencia de cartas, porque su historia se entrelaza a partir del siglo XVIII.

Hombre anciano concentrado en un juego de solitario con bolas de madera en una oficina vintage

Tablero de solitario: formato inglés, formato francés y reglas de movimiento

El solitario de bolas se basa en un tablero de madera o piedra perforado con agujeros dispuestos en cuadrícula. Antes de jugar, cada agujero recibe una bola, excepto uno que queda vacío. Este agujero vacío es el punto de partida de toda la partida.

Cómo mover una bola

Un movimiento válido consiste en tomar una bola, hacerla saltar horizontal o verticalmente sobre una bola adyacente y colocarla en el agujero vacío situado justo detrás. La bola saltada se retira del tablero. Los saltos en diagonal están prohibidos.

El objetivo: encadenar los saltos hasta dejar solo una bola en el tablero. En la versión clásica, esta última bola debe ocupar el agujero central, el que estaba vacío al principio.

Dos tableros, dos geometrías

Existen dos formatos principales:

  • El solitario inglés tiene 33 casillas dispuestas en forma de cruz. Es la versión más común y la más estudiada matemáticamente.
  • El solitario francés utiliza 37 casillas dispuestas en octógono. Las cuatro casillas adicionales, situadas en las esquinas, abren más caminos posibles pero hacen que algunas resoluciones sean paradójicamente más complejas.
  • También existen variantes reducidas, con tableros triangulares de 15 agujeros, a menudo vendidos como rompecabezas de viaje.

El formato inglés de 33 casillas sigue siendo el estándar para las competiciones de resolución y los análisis combinatorios.

Orígenes del solitario: de Ovidio a Leibniz

Situar el nacimiento exacto del solitario de bolas es difícil. Algunas fuentes mencionan un juego romano antiguo, y el poeta latino Ovidio, nacido en 43 a.C., habría dado una descripción detallada. Esta atribución sigue siendo discutida por los historiadores del juego.

La primera referencia escrita fiable data de 1710. El filósofo y matemático Leibniz se ocupó del solitario con una mirada analítica. Leibniz veía en este juego una herramienta para perfeccionar el arte de meditar. Su interés contribuyó a documentar este juego y a difundir su conocimiento en los círculos intelectuales europeos.

En el siglo XVIII, el solitario de cartas, la “paciencia”, se desarrolla en paralelo en los salones franceses. Ambas formas coexisten entonces, practicadas por la aristocracia como ejercicio de reflexión solitaria. La paciencia de cartas gana terreno progresivamente en el siglo XIX gracias a la difusión masiva de los juegos de cartas en todas las capas de la sociedad.

Vista aérea de un tablero de solitario de madera con bolas de vidrio y un libro de reglas antiguo

Solitario de cartas: columnas, fundaciones y rey en la parte superior de la pila

El solitario de cartas más conocido, a menudo llamado “Klondike”, se juega con un mazo estándar de 52 cartas. Probablemente ya hayas visto sus columnas extendidas en la pantalla de un ordenador, pero la mecánica proviene directamente de la mesa de salón.

Preparación y desarrollo

Se reparten las cartas en siete columnas. La primera columna recibe una carta, la segunda dos, la tercera tres, y así sucesivamente. Solo la carta superior de cada columna está visible. El resto del mazo forma la pila de robo.

El objetivo es llenar cuatro fundaciones, una por color (picas, corazones, diamantes, tréboles), apilando las cartas del as al rey. Para lograrlo, se mueven las cartas entre las columnas alternando rojo y negro, en orden decreciente.

Cuando una columna queda libre, solo un rey puede ocupar el espacio vacío. Este detalle bloquea regularmente las partidas y obliga a anticipar varios movimientos por adelantado.

Por qué algunas partidas son imposibles de ganar

No todas las distribuciones son resolubles. Según la variante jugada (robo de una o tres cartas desde la pila), una proporción significativa de las partidas está perdida de antemano, independientemente del talento del jugador. Esta parte de azar distingue fundamentalmente la paciencia de cartas del solitario de bolas.

Del escritorio de Windows a la aplicación freemium: el solitario digital

El solitario de cartas ha tenido una difusión planetaria gracias a su integración en Windows 3.0 en 1990. El juego se convirtió, casi por accidente, en un símbolo cultural del juego digital de masas.

La situación ha cambiado desde entonces. Microsoft ya no preinstala automáticamente el solitario en Windows. El juego ahora se distribuye como una aplicación independiente, la Microsoft Solitaire Collection, disponible para descarga. Este cambio al modelo freemium implica anuncios integrados y una suscripción de pago para eliminarlos.

El solitario ya no es un software estático: recibe actualizaciones regulares, nuevas variantes (FreeCell, Spider, TriPeaks) y desafíos diarios. Este mantenimiento continuo lo acerca a los juegos móviles modernos, muy lejos del pequeño programa discreto que se deslizó en un sistema operativo hace más de treinta años.

Exposiciones recientes, como “The Power of Play” organizada por la City University de Hong Kong en 2026, recontextualizan los juegos de paciencia en un relato cultural más amplio que abarca varios milenios de prácticas lúdicas. El solitario, ya sea de bolas o de cartas, no es un simple pasatiempo: es un objeto de estudio que continúa circulando entre la mesa, la pantalla y el museo.

Descubre la historia y las reglas del famoso juego del solitario